Vayan y enseñen ... Identidad y misión de la Escuela Católica en el cambio de época a la luz de Aparecida", es el título del libro lanzado recientemente por el Departamento de Cultura y Educación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), a través del área de Educación General y Media.
El libro pretende ser un apoyo para los educadores católicos y es el resultado del trabajo realizado por la Sección de Educación del CELAM que presidió monseñor Juan Vicente Córdoba, Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, durante el cuatrienio 2007-2011.
La presentación del libro estuvo a cargo de monseñor Santiago Silva Retamales, obispo auxiliar de Valparaíso, Chile, y Secretario General del CELAM, quien destacó que el libro nace como una respuesta a los objetivos del Departamento de Cultura y Educación de promover en los centros educativos católicos "auténticos procesos de discipulado misionero, para fortalecer la identidad y misión de la escuela".
Monseñor Silva Retamales citó el Documento de Aparecida cuando en referencia a las orientaciones sobre la identidad y misión de la escuela católica dice: "Estamos en condiciones de afirmar que el proyecto educativo de la escuela católica, Cristo, el Hombre perfecto, es el fundamento, en quien todos los valores humanos encuentran su plena realización, y de ahí su unidad.
Más adelante, sobre la misión de la educación en los niños y jóvenes, el documento continúa: "por lo tanto, la meta que la escuela católica se propone respecto de los niños y jóvenes, es la de conducir al encuentro con Jesucristo vivo, Hijo del Padre, hermano y amigo, Maestro y Pastor misericordioso, esperanza, camino, verdad y vida, y así a la vivencia de la alianza con Dios y con los hombres. Lo hace, colaborando en la construcción de la personalidad de los alumnos, teniendo a Cristo como referencia en el plano de la mentalidad y de la vida".
Finalmente el secretario general del CELAM espera que el libro sea de gran utilidad para los educadores, en sus distintos ámbitos, bien sea como padres de familia, docentes, directivos, administrativos o como estudiantes, “aprovechen estas orientaciones pastorales que, si se llevan a la práctica en el mundo académico, serán una valiosa herramienta para que en la comunidad educativa se viva una vida plena en Jesús". (AICA)





